Bienvenidos a este espacio donde mis obras de arte dan cuenta de un tiempo, una construcción, un discurso, un contexto y sobre todo de una necesidad ininteligible de aprehender algo de luz para seguir avanzado por el túnel sombrío de la existencia...




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Machirí en equilibrio

Machirí en equilibrio
Escultura emplazada en la Av. Marginal del Torbes en la redoma de Puente Real. Como parte del proyecto "San Cristóbal Escultórica" impulsado por la Gobernación del Estado Táchira y desarrollado por Corpointa. Inaugurada en diciembre de 2014. Autor: Oscuraldo / Técnica: hierro, piedras y cemento / Medidas: 450 x 240 x 111 cm

Machirí en equilibrio

Machirí en equilibrio
Av.Marginal del Torbes. Redoma de Puente Real

domingo, 4 de diciembre de 2011

La Instalación

El otro día un estudiante de arte ávido de entendimiento me preguntó qué era una instalación, y aunque lo tengo claro y he instalado durante años, siempre me resulta difícil sintetizarlo de manera enciclopédica. Supe que preguntaba para poder lanzarse a la realización de una instalación y eso era sensato de su parte pues hay quienes lo hacen sin haber investigado un poco y luego terminan haciendo bodrios que tratan de justificar con términos como: efímero, reciclaje, político o protesta, conceptual, cubriendo con ello fallas de realización, un pobre compromiso técnico, malos acabados, poca investigación, un texto rebuscado o pomposo, etc, etc. Esas son las instalaciones que el público no respeta, que se suelen dañar al día siguiente de la inauguración, o las que los transeúntes le pasan por encima sin darse cuenta que están ahí y luego el artista se defiende diciendo que es un incomprendido y que la gente no sabe de arte. El asunto es que una instalación hace de un espacio otro espacio, genera una metamorfosis que a su vez resulta en "extrañidad" para el espectador, incluso este puede sentir que está adentro de la obra y no frente a ella. Esa sensación de extrañidad deviene contemplación y reflexión tal y como la propician las pinturas y las esculturas. Una instalación que el público no logre percibir no es una instalación, es básicamente un desacierto. Una instalación para hacerse presente no necesariamente debe ser estrafalaria, puede ser sutil y causar igualmente extrañidad. La instalación al igual que la pintura requiere de un compromiso técnico e incluso de bocetación y maquetación, además de una sensibilidad aguda en el manejo de la escala humana y arquitectónica, pues por falta de escala apropiada muchas instalaciones son devoradas por el espacio, y esto no quiere decir abarrotamiento del mismo ni monumentalidad, se trata de que la relación obra-espacio sea tan cercana e íntima que parezcan mellizos o amantes. Resulta interesante de la instalación lo fluctuante de sus fronteras ya que una instalación no es exclusivamente la organización de objetos, puede estar constituida por pinturas, esculturas, videos, fotografías, o todos estos elementos a la vez y es allí cuando surgen la pintura-instalación, la video-instalación, etc.
Otro aspecto importante es diferenciar la instalación de la escenografía, esta última es falsa, solo aparenta, insinúa una idea, a diferencia de la intalación que debe ser auténtica, es decir que no se instalan objetos que parezcan, se instalan objetos que son, por ejemplo; si es madera que sea madera, no cartón pintado como madera, si es sangre será sangre y no pintura roja o salsa de tomate. Otro aspecto importante es el efectismo, como una buena película no se fundamenta en sus efectos especiales igual una instalación no se fundamenta en el efecto sino en el concepto, esto sucede mucho con las instalaciones que usan tecnología y no van más allá de lo tecnológico como si lo tecnológico en el arte fuera un fin. Muchos otros aspectos entran en juego al momento de plantearse una instalación pero al final creo que lo más importante es que sea una obra que se acople al espacio y tienda a fundirse en el y en ese acoplarse, muy posiblemente, radique el éxito de la misma. Esto lo escribí para poder sintetizar el concepto instalación de manera enciclopédica y darle respuesta a aquel jóven artista, pero aún no sé como hacerlo...quizá lo remita a un diccionario de arte actual...

lunes, 21 de noviembre de 2011

Pensando la ciudad


En una oportunidad concreta que tuve de pensar la ciudad (me refiero a San Cristóbal), porque los artistas solemos pensar la ciudad con frecuencia, algunas veces desde el ego y otras desde la empatía por un vinculo profundo con esta, pues sabemos que el gran museo es afuera y particularmente pienso que la mejor luz para iluminar una obra de arte es la de la luna. En esa oportunidad me propuse sintetizar la ciudad, en un ejercicio artístico de esos que uno se arma en la mente y que suelen carecer de pies y cabeza.
Casi siempre recorro la ciudad como peatón, aunque también la transito usando el entramado del transporte público, digo entramado porque si uno se lo imagína en líneas resultaría un dibujo fascinante (otro ejercicio artístico). La cuestión de recorrerla a pie es que te da una idea muy estable de sus dimensiones, de su escala con respecto a ti, incluso puedes hacer descubrimientos asombrosos como el de un semáforo que cambia tan rápido que si no corrieras jamás cruzarías la calle o uno que nunca le da luz al peatón, no hablo de realismo mágico, hablo desde la realidad perceptible del ciudadano. Volviendo a la síntesis que me propuse hacer, resultó en triángulos, en una secuencia de triángulos de distintos tamaños que se sucedían unos a otros y es que mi ciudad sube y baja constantemente y si eres peatón te das cuenta de inmediato, sobre todo por las gotas de sudor en el piso. Y no solo por su topografía irregular sino por estar rodeada de montañas, estos seres silenciosos y gigantescos que marcan nuestra psique y definen nuestro horizonte, por esa razón el triángulo era la mejor síntesis ya que evidenciaba la actividad principal (subir y bajar) y representaba lo más significativo de nuestro paisaje (la montaña). Esta simplificación se me ocurrió mientras cruzaba el viaducto nuevo de abajo hacia arriba, y en ese momento también se me vino una poesía a la cabeza: cruzar el puente / nos aleja del río / los pies tienen sed. Cuando una poesía se me presenta de forma tan inusitada suelo anotarla de inmediato aunque por lo general no llevo conmigo papel y lápiz así que termino repitiéndola una y otra vez mientras llego a casa lo que provoca en las demas personas caras extrañas. El problema ese día fue que regresé de nuevo por el viaducto, esta vez de arriba hacia abajo y mientras hacía eso y contemplaba el paisaje y repetía el poema se me ocurrió otro poema que decía: despierten aletargados / las montañas / nos observan. Me encontré en una situación muy incómoda, sabía que no llegaría a casa repitiendo los dos poemas, enredaría uno con otro y opté por llamar a unos amigos artistas y con ellos los ecribimos allí mismo en el viaducto. No se exactamente que clase de ciudadano soy pero si se que mi ciudad no se piensa desde una estética profunda, eso suele turbar a ciudadanos como yo.

jueves, 22 de septiembre de 2011

La Expansión de la pintura

El otro día, mientras estaba acostado en el piso del taller, esperando a que una capa de materia que le había echado a un cuadro se secara, me di cuenta de lo manchado y curtido que estaba el piso, eran capas y capas de materia pictórica que se habían acumulado durante años y generaban una textura caprichosa de color grisáceo. Lejos de parecerme feo me pareció interesante, pues ese piso manchado era un testimonio de trabajo, de vida, de tiempo, historia...
Al fondo, recostado sobre unas tablas y puesto directamente sobre el piso se encontraba un cuadro recién acabado y me di cuenta que al contacto con el piso su formato o sus límites se expandían, se fundía con el piso por estar hechos de la misma materia, más aún; de la misma esencia. Fue entonces cuando visualicé ese piso manchado como una gran obra de arte. Me quedé un buen rato recorriéndolo con la mirada y de pronto, en ese proceso de reconocimiento y de contemplación, la mirada subió por las paredes y descubrí montones de objetos igualmente curtidos; una silla manchada, potes de pintura chorreados, acumulaciones de material dignas de un planteamiento tridimensional contemporáneo, desechos recogidos de la basura o de la calle que se apilaban esperando su turno de formar formalmente parte de una obra de arte cuando desde el momento mismo en que decidí guardarlos para ello por reconocerles algún atributo o propiedad estética ya había iniciado su transformación o por lo menos su resemantización, pues al verlos desde otra perspectiva y apreciarlos no por lo que son sino por lo que podían ser o significar ya iniciaba su transmutación. De esa manera entendí que la pintura nunca ha estado contenida en lo que llamamos formato, que su naturaleza es totalmente transgresora, no reconoce límites ni fronteras, no pide permiso y avanza con tanta estrategia que parece usar al artista como medio cuando se supone que es al contrario. En ese descubrir “la expansión de la pintura” me asombré cuando vi que subía por mi ropa. Mis zapatos ya eran parte de su territorio, los pantalones, la camisa y más sorprendente aún, ¡¡MI PIEL!! Sí, mis manos estaban curtidas, eran pintura, eran arte, me vi envuelto o devorado por un monstruo de mi autoría al que había ido alimentando a través del tiempo. Temiendo por mi libertad corrí a refugiarme en un búnker al que el arte no tendría acceso, en el que podía ser íngrimamente yo, era una trinchera o facción de libre albedrio donde la pintura no me alcanzaría, ese lugar era mi mente. Si usted está leyendo este texto, producto de mi mente, notará que habla de pintura, eso quiere decir que he sido vencido, creo que ya ni mi alma, ni mi espíritu se encuentran a salvo, he sucumbido al arte en una batalla que definitivamente hay que librar para perder.

viernes, 19 de agosto de 2011

LA MIRADA CAÓTICA

En el 2010, realicé una exposición titulada "la Mirada Caótica" compuesta en su mayoría de pinturas, se realizó en una galería de San Cristóbal, donde me prometieron un catálogo para el cual escribí un texto que apoyaba y exponía mis ideas sobre la obra en cuestión, ha pasado más de un año y supongo que el catálogo era sólo una promesa, por eso he decidido publicar el texto aquí, porque las ideas se escriben para ser compartidas:

"La Mirada Caótica, es una muestra de pinturas-dibujos donde el espectador queda enfrentado a conceptos cercanos a la teoría del caos, tales como fractales, holones, secuencias numéricas, sistemas dinámicos, entre otros.
Usando una abstracción-geométrica, que no constituye una simple propuesta de expresionismo abstracto ni una estética meramente formalista, se establece un diálogo o puente entre arte y ciencia, lo cual estimula al observador a lecturas y análisis más profundos.
Si bien arte y ciencia habitan esferas bien diferenciadas en nuestra sociedad actual, teorías como la del caos han generado un inevitable encuentro, pues tratándose de visualizar el complejo paisaje del universo y entender su funcionamiento, la ciencia desde su lógica y el arte desde su intuición hacen mayores las posibilidades de completar dicho cuadro.
En algunas pinturas que constituyen este proyecto podemos percibir un módulo o partícula que se repite en el espacio con una lógica geométrica, pero extrañamente al ir aumentando las secuencias comienzan a aparecer diseños inesperados cuando se supone que deben comportarse de igual manera hasta el infinito, como es el caso de los fractales regulares. En la repetición de este módulo se generan holones, esas totalidades que caben en otras totalidades, estos conceptos tomados por las ciencias modernas son deudores de antiguas filosofías orientales, como el diagrama taoísta donde los opuestos difieren en color pero no en forma y ambos se complementan para generar un círculo perfecto, es decir, un todo o Tao. Las Pinturas en cuestión fueron realizadas fundamentándose en este esquema; el dibujo subyacente y lógico se contrapone a una pintura intuitiva y caprichosa, sin embargo puede notarse en todas las obras que hay puntos de encuentro que se hacen evidentes, esto constituye una paradoja de como arte y ciencia avanzan hacia un mismo horizonte y al mismo tiempo hacen posible la comunión entre opuestos.
La mirada hacia la tierra sigue siendo un discurso recurrente en la obra, pues la tierra, nuestro planeta, forma parte y es en si mismo un sistema dinámico, incluso podría tornarse caótico dada la manera infame con la que solemos tratarlo. Cabe recordar la etimología de geometría: geo; tierra, metría; medida, de allí una relación de la que es importante hacer conciencia pues todo lo medible es finito y el sistema imperante de producción – explotación parece olvidarlo constantemente.
Si bien no se espera que el espectador sea un entendido en matemáticas o física avanzada, ya que el artista tampoco lo es, la intención es generar un acercamiento o producir inquietud por áreas de conocimiento que requieren de mentes abiertas y que evidentemente constituyen un camino hacia una libertad inusitada."

Ese fue el texto, se trata de un modesto acercamiento al estudio de los sistemas dinámicos caóticos, mi interés por ello deriva de cierta paranoia que me sobreviene cuando observo la realidad en que vivo, mi entorno, la sociedad, y descubro que todo tiende a caotizarse sin que le prestemos mucha atención...debe ser porque nosotros mismos somos el caos, esa idea me reconforta porque significa que la obra es pertinente.

Detalles del montaje de "La mirada caótica"


si el artista entiende su obra a la perfección y se le ve contemplándola es justo decir que se trata de un egocéntrico o un narcisista, pero cuando el artista no enteinde del todo lo que hace y se le ve en esa actitud contemplativa es justo decir que es un ser sombrío en busca de luz, lo realmemte terrible es un artista que no contempla lo que hace, ese probablemente no es un artista, lo más seguro es que se trate de un farsante.

jueves, 3 de marzo de 2011

¿DIBUJAR O DESDIBUJAR?

Pensando en los procesos que forman parte de la creación de una obra de arte, me detuve a pensar en el dibujo y lo vi grande, incluso más que los otros procesos , y empecé a sentir que era el eje central sobre el que pivota la creación artística…inmediatamente pensé si habría obras que prescindieran del dibujo y lo primero que vino a mi mente fueron los expresionistas abstractos y los gestualistas que no planificaban , que sólo vertían sin prever, luego deduje que el dibujo no es mera planificación ni mero proceso, ciertamente en las artes académicas era, metodológicamente hablando, el primer paso; el boceto, pero eso ha cambiado, la academia no sólo lo convirtió en el inicio del proceso de donde deriva todo diseño sino que siempre, desde el principio de los tiempos fue un fin en si mismo, y vinieron a mi mente los petroglifos de mis ancestros aborígenes y de cómo dibujaban cosmogonías que hoy aún resultan indescifrables como si nos hubiésemos analfabetizado…y es que escribir supone un dibujar. Pero cuando se dibuja un boceto o se diseña dibujando la racionalidad pareciera ser la constante, busqué antagonismo y recordé la escritura automática de los surrealistas y de como algo se volvía dibujo sin ser planeado , me remonté a los dripping de Pollock que generaban un dibujo enmarañado pero que a su vez era pintura, entonces ya no vi con claridad los límites entre dibujar y pintar…en ese momento comenzó a llover y observé el impacto de las gotas contra el suelo donde el resultado suele ser un dibujo, también recordé que cuando despierto en medio de la noche busco con desespero entre las sombras una línea reconocible; la de la puerta, de la cama, de mis manos, y es como si en ese reconocimiento fuera dibujando la realidad, parece obvio pero nuestra realidad es dibujable toda, lo que no se pueda dibujar quizá no sea de nuestra realidad y en ese proceso de dibujar generando realidades hemos dibujado hasta los sonidos para hacerlos nuestros, aunque esa idea de pertenencia es imperfectamente humana pues el hombre a través del arte ha dibujado otras realidades y no por eso le pertenecen, aunque también es cierto que son realidades derivadas de nuestra realidad, sin embargo el dibujo juega un papel crucial para asir estas supuestas otras realidades. Un niño primero dibuja luego colorea y en ello ¿sigue alguna metodología? aunque pensándolo bien creo que cuando un niño rellena una hoja de líneas de colores no hace distinción entre dibujo y pintura, quizá sea un error separar el dibujar del pintar o del moldear, esculpir, tallar, ensamblar, instalar…pero el dibujo como esqueleto de cualquier idea supone lo que subyace de forma inalienable, una segunda instancia en la materialización de la idea, entendiendo como primera los procesos químicos y eléctricos que se generan en el cerebro… entonces comencé a verle dibujo a todo lo que me rodeaba; el piso, las paredes, la casa, la ciudad, el cielo, el planeta, las constelaciones… recordé varios autorretratos y me sentí dibujo, pensé que incluso un ciego tendría que dibujar a través del tacto la realidad, en esa línea de pensamiento supuse que lo que no puede ser dibujado no existe, es como si para diferenciar una cosa de otra nos viésemos obligados a delimitarlo con un contorno, ¡¡las malditas fronteras!!...pero creemos que definimos al universo en una cruzada por lo concreto, donde la gran arma es el dibujo pero todo lo que hemos dibujado sufre de anamorfosis, un miedo absoluto a las desvanecencias, a las fluctuaciones, al desdibujamiento que no es sinónimo de la nada… entonces me visualicé en una realidad donde los dibujos no existían, ¡¡nada tenía dibujo!! Y vi como me deshacía, el entorno también se deshacía, yo me volvía parte de todo, ya no había un yo, no habían cosas en plural, sólo había todo en singular, no habían colores, sólo color, era una oscuridad hermosa, densa e inconmensurable como nunca la había soñado.

Oleusbus

Oleusbus
vista general de la exposición / Museo del Táchira / Octubre-noviembre 2013

Oleusbus

Oleusbus
Vista general de la exposición / Museo del Táchira / Octubre-noviembre 2013