Hace poco, fui invitado a un encuentro mundial de arte corporal, se desarrolló a finales de la primera década de este siglo, en la ciudad de Caracas. Este tipo de encuentros supone la confluencia de personas bastante extrañas, no es que ellas sean extrañas en si mismas, salvando las excepciones, sino que su oficio es, precisamente, hacer que las personas se vean y se sientan extrañas, es decir que se dedican a la "Extrañidad".
"La Extrañidad" es un concepto bastante común en las sociedades actuales, tan, pero tan común que pasa desapercibido o peor aún se le tiene por común, el ser social se ha dedicado tanto al absurdo y a las incoherencias que cree que el sistema societario donde vive es lógico y coherente cuando es de una incongruencia inconmensurable, al punto de tener que generar expresiones artísticas como el arte corporal en donde los artistas hacen un gran esfuerzo por hacer de un cuerpo común uno no común en busca de sacudir el ya mencionado aletargamiento, pero en estos eventos se ha evidenciado que los artistas y el arte corporal no logran en absoluto sacudir el árbol y menos aún tumbar los frutos, ya que el público aletargado en lugar de horrorizarse con tales creaciones se regocija en ellas e incluso las aplaude, es entonces cuando los artistas de la "Extrañidad" nos preguntamos ¿Qué está pasando con nuestro arte? ¿Cuál será la extrañidad requerida? ¿Acaso lo único que hemos hecho es cambiar el lienzo por el cuerpo? ¿No basta con ver en el otro deformado o transformado nuestra propia deformidad? ¿Somos contribuyentes de un caos demencial?...respecto a esta última pregunta, la lógica dice que un clavo saca otro clavo, un virus se elimina con otro virus y el supuesto es que el caos demencial puede combatirse con más caos demencial, en esa medida los artistas que transformamos cuerpos humanos en otras cosas, al impregnar cuerpos de nuevas semánticas o resemantizarlos por la confluencia de símbolos, deberíamos producir el shock anhelado...
a veces me pregunto si esa sola pretensión no me hace culpable, en gran medida, de tanta demencia...no digo que la demencia sea mala o buena, no es mi intención hacer del arte un hecho maniqueista, es sólo que un día de estos veremos en el espejo al ser que hemos deformado durante siglos y creeremos que somos él.
martes, 19 de octubre de 2010
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Oleusbus

vista general de la exposición / Museo del Táchira / Octubre-noviembre 2013
Oleusbus

Vista general de la exposición / Museo del Táchira / Octubre-noviembre 2013